27/08/17

27/08/17

Literatura Poema Helena Poesía Sin categoría

Termina una hora mas
que la vida me ha regalado,
para recorrer un camino que no tiene final.
A partir del siguiente segundo no pasara nada en especial.
Por mis venas seguirá pasando un plasma contaminado,
por el miedo y la enfermedad mental
que un loco por si solo se ha creado.

Hay muchos males que con escribir líneas al aire se calman,
para desahogar una ansiedad por cumplir metas y retos
antes de llegar a un número en concreto,
un número que termino no solo con la edad
sino también con todo el talento.

Todo comenzó con una pequeña luz
y posiblemente todo terminará de la misma forma.
Bajo la misma cruz,
bajo el brillo eterno que a mi corazón deforma.

Corazón que se muestra ante la oscuridad,
rodeado de una incertidumbre,
de una hermosa soledad
que me cubre como sabana,
cálida y acogedora,
aconsejadora y enamorada.

Me dio por mucho mis primeras ideas,
mis primeras palabras.
Exploto la creatividad y apago algunas llamas,
las cuales hacían arder el corazón.
Como la ira y el dolor
cuando el filo me toco.
Incendio océanos para compensar el mal sabor
y de ahí,
estallo como supernova,
para enseñarme que uno mismo es la farola
que ilumina la noche
para sí mismo e incluso para las demás personas.

Gaste tanto dinero como el que me ahorre,
viví tantos momentos como los que me prive,
dije tantas cosas pero no tantas como las que me calle.
Por eso empecé a escribir,
para plasmar en cada letra todo el dolor
y todo el amor,
que salía con cada latido de mi corazón.

Tal vez sabes algunas cosas,
tal vez sabes poco,
tal vez y posiblemente
estuviste conmigo en muchos ratos de alegría,
porque la vida se disfruta en compañía,
rodeado de hermosas sonrisas.
Pero aprecio más a quienes estuvieron
en aquellos momentos donde mi alma estaba hecha trisas,
valoro más a quienes me tendieron la mano
sin esperar nada a cambio,
a ellos que saben demasiado
y me han visto tirado en el piso llorando,
lleno de miedo
y acechado por mis demonios
 que incitaban a dejar todo de lado.
Para morir lentamente mientras las horas vayan pasando.
A ellos, pocos desafortunados,
a ellos sin querer les he confiado demasiado,
espero tenerlos cuando la mala fortuna me siga visitando
¿Estarás a mi lado?.

No importa si el camino es en solitario,
no importa otro año con un montón de fracasos,
no importa mientras lo siga intentando,
mientras siga mejorando,
probando nuevos retos
para superar mis guetos mentales,
donde sueños habitan y buscan salida
para convertirse en realidades.

No ha sido fácil caminar,
mucho menos lo ha sido volar.
No ha sido fácil mirar fijamente de frente cuando tropiezas,
cuando caes y el suelo parece cómodo,
pero, como te mencione en un capitulo antes:

Valore aun por muy poco cada instante,
por muy amargo que fuese el presente
cada recuerdo lo atesoro siempre.
Porque todo ello sirve
como leña para hacer arder el fuego
que alimenta la caldera
de la máquina que mueve mi vida.
Sin parar y por muy lento que ande,
y aunque se detenga,
por muy pesado que sea
el acero del cual este hecho mi ser,
lo empujare o arrastrare hasta moverlo hacia delante.

Mi feliz aniversario!
Podrá verse algo negativo,
Pero si no has podido ver aquel pequeño brillo
no habrá valido la pena,
pues es como no poder ver las estrellas
entre la inmensa oscuridad del universo.