Hombre desesperado por malas noticias

Cuando las malas noticias guían tu vida

Somos Vida

Mi mamá siempre ha tenido la buena costumbre de levantarse temprano; como a eso de las 5:30 am ya esta lista para comenzar a preparar el desayuno. Pero antes de todo, prende la tele en el canal del noticiero; no importando que el noticiero comience a las 6:00 am, ella siempre espera pacientemente para que no se le pase ningún evento relevante.  

Si, así es mi estimado e inocente lector, si ella comienza a preparar el desayuno a las 5:30 am, eso significa que yo también me levantaba a esa hora, a más tardar a las 5:45 am. A pesar de que nunca me gusto levantarme a esa hora, se me hizo costumbre, y una muy buena.

Déjame contarte de cuando las noticias solo fueron malas y el mundo se convirtió en una serie de eventos desafortunados.

Las malas noticias, en mis tiempos

Cuando era peke, no entendía nada de lo que pasaba en los noticieros, mucho menos me interesaba.

La ignorancia es felicidad, yo lo sabia bien, por ello ignoraba el mundo exterior. Dormía tranquilamente sin preocupaciones causadas por ese mundo allá afuera.

Absolutamente todo me daba igual, tanto las notas rojas como los deportes, las finanzas, las notas internacionales, espectáculos y un tal vez largo «etc». Ya tenia suficiente con la escuela y mis problemas emocionales como para prestarle atención a otros asuntos.

Mi pensar cambio cuando las Torres Gemelas cayeron; puesto que todos parecían conocerlas y sabían lo que este acto terrorista significaba; todos menos yo.

Claro que me impacto el suceso como tal, fue algo terrible ademas de horrible. Pero fuera de ello, el contexto que mucha gente le daba mas allá del accidente en si, yo no lo veía. Todos menos yo, armaban teorías de conspiración y se imaginaban un futuro en guerra.

Creo que, a partir de ahí, sentí la necesidad de poner más atención al mundo en el que vivo. Empecé a prestarle atención a las noticias que veía mi mamá, aunque no hacía por buscar más.

…  

Las malas noticias, siempre desaniman. 

Yo ya trabajaba, me levantaba solo para desayunar y salir corriendo al trabajo. En lo que yo desayunaba, veía lo había en la tele.

De repente y sin darme cuenta, mi mamá se levantaba temprano pero ya no prendía la tele; y si la prendía, era en el canal de las caricaturas, pero no en el noticiero.

Para cuando me percate de esto, ya habían pasado meses de su cambio en la rutina televisiva.

—¿Por qué no pones las noticias? Siempre la vez —Le pregunte a mi mamá para quitarme la duda.

—Hay! Mi peke, siempre es lo mismo: muertos, robos, secuestros. Todo eso me deprime y me pone muy mal. Me hace pensar cosas negativas y para ponerme así, mejor no, ya no las veo.  —Me dijo con una mirada triste.

Me sentí muy mal, porque sé que mi madre es de las personas que se sugestionan mucho con la información que reciben; presentí que había llegado ya a su límite de preocupaciones innecesarias.  

Estuvimos varios meses sin ver las noticias no porque la ciudad donde vivimos no era una ciudad tranquila en aquel entonces. Los actos delictivos sucedían en cualquier lugar, de manera frecuente y a plena luz del día, a eso agrégale que cada vez eran mas en menos tiempo.

Con todo esto, tuve la necesidad de estar informado desde muy temprano; así que le devolví a mi rutina, el ver las noticias mientras desayunaba. Claro que esto en un principio a mi mamá no le agrado del todo. 

Televisor olvidado en medio de la nada
imagen tomada de Internet

Las malas noticias, también informan. 

Aunque aquí no parezca, soy una persona «mal hablada», acostumbro a decir muchas groserías, aun para expresar algo positivo.

Comencé a ver las noticias con mi sentido del humor ácido, era normal que para cada nota siempre tenia un comentario sarcástico y grosero. A mi madre le empezó a cambiar el ánimo mientras me miraba con cara de «Este no es mi peke».

Ver las noticias desde otro punto de vista, como si de verdad nunca nos fueran a pasar cosas malas, pudo mejorar la depresión por la cual pasaba mi mamá. Esto y el hacerle ver que es mejor saber de que va esta sociedad, para estar preparado cuando nos toque pasar por ello.  

Estar bien informado, hasta la fecha me ha servido para prevenir situaciones no deseadas; claro que jamás podre evitarlas o ganarlas todas, pero hacer lo posible para evitar un daño mayor me hace sentirme con calma.  

Pasar este pensar a mi familia, puso a mi mamá de cierta manera mas tranquila al ver las noticias. Como madre, le es imposible no estar preocupada, pero al menos ya sabia que cuando salimos a la calle, salimos con el debido cuidado y conciencia de que el exterior es traicionero y que no debemos de fiarnos.  

Las malas noticias, también son malas noticias.  

Todo iba bien, hasta que me toco sufrir la inseguridad por la cual pasaba mi ciudad. De repente una hola de actos delictivos saturo los canales de noticias, mi ciudad parecía una zona de guerra. Parecía un juego en modo «Todos Vs Todos».

Después de ello, la paranoia queda al 100%, el miedo te gana a cada paso que das, tu mente te traiciona con cada pensar. Nunca pare de pensar e imaginas cosas, la mente nunca queda en blanco, por lo cual nunca puedes dormir.

Me rompí totalmente.  

Me daba miedo salir a la calle ya que pensaba que me podía pasar algo. Pero no tenia de otra, tenia que salir, aunque no podía caminar a gusto, así no se puede vivir; es un infierno en el cual, en cualquier momento y en cualquier lugar, puedes perder la vida, incluso dentro de tu casa.

Ver la noticias es ver como la sociedad cada día se pudre mas y mas, eso te pone mal.

Perdí la confianza y llegue a estar muy a la defensiva. Definitivamente era otra persona. Creí saber lo que mi mamá sentía en aquella ocasión. Conocí ese miedo enorme al no saber si alguno de nosotros regresaría a casa al salir por la puerta de esta. 

Las malas noticias, también se superan.  

Tal vez, más que superarlas, se aprende a vivir con ellas. No es lo ideal, porque en parte seria aceptar que, por lo que estamos pasando es normal; así minimizamos el hecho de que esta situación tiene que mejorar.

Ya lo dije antes, cuando uno está más consciente de su entorno tiene más oportunidades de sobrevivir. Al menos en teoría, esto tiene mucho sentido. 

Ya en la práctica, todo suele ser muy diferente.

Cuando me di cuenta que no podía dejarme llevar por el miedo, me aplique la misma estrategia que le aplique a mi mamá en su momento. Me costó, porque ¿Quiénes se auto apoyan para salir de las malas?.

No te niego que me sigue dando miedo salir a la calle, pero estar informado me mantiene alerta. Se me ha hecho costumbre y algo normal observar rápidamente el entorno en el que me desplazo, por si veo algo raro prevenir salidas a malas situaciones.

Hoy en día soporto las noticias, aunque me digan que esta sociedad cada día sigue igual o peor, también me dicen como debo de estar alerta, por donde moverme y que esperar cuando este ahí.

La informacion siempre nos prevendrá de tragedias feas, aunque a veces no podamos evitarlas, tal vez podamos minimizar los daños que nos ocasionen. Pero todo dependerá de que tan preparados estemos mentalmente al momento de los sucesos.

Las malas noticias ¿algún día acabaran?

Es muy probable que no, pero que eso no nos impida vivir felizmente; de hecho, creo que esto debería de servir como incentivo de que debemos de vivir cada día como el ultimo.

¿Que tan informado estas? ¿Realmente te interesa vivir en la ignorancia del mundo que te rodea? Como vez, a mi me paso factura el ignorar muchas cosas del exterior, no me gustaría saber que aun después de leer esto sigas ignorando muchas de las cosas que pasan a tu alrededor; o aun peor, no me gustaría enterarme que has sido presa fácil de las artimañas que tiene la sociedad.

A todo esto, recuerdo las preguntas de siempre: ¿Que te callas? ¿Que no expresas? y muchas otras cosas mas que tal vez te prohíbes. Crees que valen la pena guardarse en un mundo caótico como en el que vivimos.

Es bueno aprender por experiencia propia algunas cosas, pero hay otras que es mejor aprender por experiencia ajena.