¿Escuchando a los empleados?

Diario de un Empleado Negocios

Como suele suceder en la mayoría de las empresas de mi país, los empleados jamás son escuchados. Esto siempre tiene consecuencias negativas para la empresa, pues al no generar confianza, la productividad cae y el desempeño en general de la empresa puede llevarla a números rojos.

Mi estimado e inocente lector, tal vez estés trabajando en una empresa similar a donde estoy actualmente, por lo que las respuestas a las preguntas finales te serán muy obvias, difícil de explicar, pero comprensibles.

Tal vez trabajaste en una empresa así hace mucho y actualmente estas en una mejor, de ser ese el caso, te felicito; espero que dures por mucho tiempo en ella, de ser posible, hasta tu jubilación.

Precedentes

Actualmente trabajo para HBRCB, esta empresa lleva varios años queriendo ser “amiga” de sus empleados. Realiza supuestos esfuerzos para poder tratarlos de una forma más humana, pero sin éxito alguno.

Llevo tres años en HBRCB, y han hecho intentos una vez por año para ser “una mejor empresa con sus empleados”. Posiblemente ha habido más de estos desde antes de que yo llegara.

Primer intento

Great Place to Work es una empresa de autoridad mundial que proporciona el certificado “Los Mejores Lugares para Trabajar”. Cada año publican un listado con las empresas que lograron certificarse con ellos. Sin embargo, este certificado tiene vigencia de un año, por lo que constantemente hay que estar demostrando que una empresa es merecedora de dicho reconocimiento.

Ignoro como lo hicieron, pero durante mi primer año laboral en HBRCB, presumían con orgullo el certificado antes mencionado; sin embargo, era una pena que este tuviera fecha de tres años atrás.

El logo de dicho reconocimiento, con el paso de los meses fue desapareciendo de todo aquello que lo llevaba antes, como correos, webs, firmas, tarjetas de presentación, volantes, etc.

Nunca más volvieron a mostrarlo. Piensa en las razones que quieras, probablemente aciertes, si no puedes, te lo imaginaras muy pronto.

Segundo intento.

En mi segundo año en esta “hermosa” empresa, contrataron a una tercera para revisar el desempeño de sus empleados, con la intención de ver donde estaban fallas y cómo corregirlas.

Fueron varios meses de trabajo por parte de la empresa contratada; aparentemente nada se ocultó; esto era bueno, porque de hacernos caso, muchas cosas deberían de haber mejorado.

Muchos compañeros expresaron su realidad tal cual era; esto iba desde el trato poco amable que recibíamos, pasando por la falta de herramientas para desempeñar nuestra labor, hasta el de contar con procesos tediosos, redundantes e innecesarios para obtener resultados.

Cuando la etapa de análisis e investigación termino, dieron a conocer los resultados de esta. Para ello, nuestro “flamante” Gerente General salió a dar la cara, estaba claro en su discurso que la empresa tenia muchas fallas, y que supuestamente, gracias a nuestros comentarios, se pondrían a trabajar para mejorar nuestro ambiente laboral y salir delante como la mejor empresa a nivel nacional; la mejor empresa en muchos aspectos, a eso se refería, claro que primero tenia que honrar sus palabras.

Tal vez ya hayas deducido que paso después; no se realizo ninguna mejora, todo siguió igual que antes, y a mi criterio, cada día iba empeorando un poquito más.

Tercer Intento

Para este tercer año, contrataron a otra empresa para analizar el desempeño de HBRCB.

Tal parecía que a esta empresa no le importaba si el personal de HBRCB estaba feliz o contaba con las cosas necesarias para realizar sus respectivas actividades; esta empresa, solo veía por los procesos y el como se realizaban, no le importaba con que se realizaban dichos procesos, ni el quien los realizaba, solo quería resultados.

Al finalizar su análisis, tuvieron que haberse dado cuenta que nuestros procesos no eran los más indicados para obtener el mejor desempeño posible. Pero ¿Cómo cambiar lo que llevan años acostumbrados a hacer? ¿El personal lo aceptara? ¿Los jefes permitirán modificar sus costumbres?

Estas decisiones ya las he vivido en otros lados, sé que siempre hay resistencia al cambio, por mucha mejora que este traiga.

Decidieron involucrar al personal por muchas razones, la mas remarcada era, hacer ver a la empresa, nuevamente, como una empresa que escucha a sus empleados. Por lo que nos invitaron a participar a responder en la siguiente pregunta:

¿Como mejorar los procesos para ser más productivos?

A pesar de que la convocatoria presumía de premios en efectivo para los primeros 3 lugares, la mayoría del personal nos sentíamos desinteresados. No era para menos, este cuento nos sonaba a lo mismo de todos los años anteriores.

La situación desanimo aun más cuando nos mostraron las condiciones para participar:

  • La propuesta debe de mejorar un proceso que ayude a una o más áreas, para obtener un mejor desempeño.
  • Puede ser presentada por uno o mas empleados, tomando en cuenta que el premio se repartirá entre los que participaron en dicha propuesta.
  • Debería de estar bien detallada en muy pocos renglones.
  • No deberá de afectar el presupuesto de la empresa, ya que se tendrá que ejecutar con los mismos o menos recursos asignados al área en donde se ejecutara.
  • Cada propuesta será analizada y evaluada, solo aquellas que logren ser aptas para participan pasaran a la etapa final de competición.
  • Deberá de haber como mínimo 25 propuestas en la etapa final para que el evento sea viable, de lo contrario se dará por cancelado dicho evento.

¿Raro no? Tal vez ya pensaste en lo mismo que yo cuando termine de leer las condiciones:

  • Necesitamos mas presupuesto para mejorar lo que tengo planeado, pero es un gasto inicial que se recupera en ahorros a futuro.
  • ¿Y si todos participamos, pero resulta que al jurado no le gusto ninguna propuesta para pasar a la final?
  • ¿Nos estarán robando las ideas?
  • ¿Y si nos quedamos a 24 propuestas?

Tal vez me taches de poco confiado, pero la empresa jamás me ha demostrado ser confiable. Al final del evento, se dieron a conocer los resultados:

Estuvimos a poco de cumplir con las propuestas mínimas aceptables, pero nos pondremos en contacto con quienes participaron.

Parecía obvio, ¿no?

¿Hay empresas que escuchen a sus empleados?

Claro que sí. En algún momento de mi vida pensé que no existían, hasta que me topé con una, Lendin. ¿La recuerdas? Ame esa empresa. Me demostraron que, si se puede ver por los empleados sin gastar muchos recursos, con procesos que ayudan a más de un área de trabajo. Claro que con una mentalidad diferente a HBRCB.

Podría presumir que en Lendin, primero ven por el servir, brindando una atención de calidad, sin importar si es cliente o empleado, cada área parece brindar un servicio de atención al cliente sin importar si la petición de ayuda viene de dentro o fuera de la empresa.

Si se trata bien al personal, se brindan las herramientas necesarias para su trabajo, se le explica exactamente cuales son sus funciones y viendo por él; el personal por reciprocidad trate bien al cliente.

Los empleados son en cierto modo como los niños; trataran a los demás como lo tratan en casa, harán vivir a los demás lo que viven en casa, y pensaran por los demás como los estiman en casa.

Tal vez te preguntes:

¿Por qué deje Lendin? Ya tú sabes.

¿Por qué estoy en la empresa que odio? Por hambre, tal vez.

Lo vuelvo a repetir, si algún día eres dueño de una empresa o estas al mando de un equipo de trabajo, trata bien a tus compañeros; déjales en claro cuales son sus funciones y como pueden cumplirlas; bríndales las herramientas necesarias y si necesitan ayuda, nunca los abandones; aunque no puedas ayudarlos, guialos con quien si pueda ayudarlos, que vean que estás ahí para todo lo que necesiten, que sepan que nunca los dejaras a su suerte para hacer un trabajo del cual depende tu comida.

Saludos y muy buena vibra!