Pensaba meter rimas en esta carta, pero la verdad no me da la creatividad para ello. Solo te diré que lo que estás leyendo es real, paso y recuerda que todo lo que está publicado en este blog, incluso el suicidio: está Basado en Hechos Reales.

El suelo que pisa.

Cuando se es joven se comenten errores. Pues no se ha vivido lo suficiente como para tomar buenas y sabias decisiones..

Incluso su mentalidad puede no ser tan buena como crees; aun cuando de entre todos los alumnos del salón se sobresale; y no solo en notas, también en conducta y como autodidacta. Si!, nunca se puede tenerlo todo, tiene que haber equilibrio. En lo social se falla cuando se tiene “intelecto”.

La vida nunca es fácil, incluso para quienes se supone la tienen resuelta.

La vida de la persona de quien les hablare hoy, siempre fue tan normal. Típica vida dentro de una familia donde el dinero alcanza para vivir al día; todo para una familia de 4 en un hogar “normal”.

  • ¿Casa? Muros de concreto, techo de lámina y  un patio pequeño con un árbol a medida.
  • ¿Madre? Como cualquiera que ama a sus hijos, buscando que no haya problemas en su familia; resolviendo todo de manera prudente.
  • ¿Padre? “Trabajador” pero amante de la bebida. No al grado de perderse en ello o para llegar a casa a golpear a su mujer o abusar de sus hijos; pero al grado como para llegar a odiarlo por su comportamiento egoísta.
  • ¿Hermanos? Un hermano siempre estará ahí apoyándote a pesar de lo mal que se lleven.
  • ¿Amigos? Pocos; algunas “amistades” no suelen ser las más adecuadas. Muchos aquí apenas van adquiriendo la experiencia necesaria para identificar quien es o no un verdadero amigo.
  • ¿Escuela? Notable, incluso a nivel de grado escolar; autodidacta, siempre con ganas de más conocimiento, de sobresalir; no para estar por encima de los demás o para que le volteen a ver, pero si como para sentir que lleva la delantera y que nadie puede vencerle.
  • ¿Amor? Siempre hay amores platónicos, amores que se creen imposibles.

 

Los Problemas.

Todo colapso como cuando mojas un papel y luego le pones piedras.

Algunas piedras eran problemas tan tontos que por vergüenza no se los mencionare. Les comentare que otros parecían serios. Como el que el padre no creyera en esta persona, por muy sobresaliente que fuese; a tal grado de ponerle cadenas a su emprendimiento. También como el que la madre le cortara las alas para no entrar en conflicto con el padre cuando esta persona quisiera liberarse.

Otra piedra pudo haber sido la situación social. ¿Cuales amigos?. En ese momento solo había compañeros y eso no es lo mismo, ahí solo hay conveniencia.

Piedras y más piedras. Como las piedras mentales, aquellas que son más volumen que peso. Esas piedras cierran caminos, bloquean entradas y salidas. Cuando vez todo este desastre siempre te haces las cuestiones más tontas de la vida, pero que en ese momento son tan serias que le dan una importancia vital.

 

La Solución.

En estos momentos repasas pros y contras, ventajas y desventajas, presente y futuros en ambos caminos: uno mientras vives y otro si mueres.

La salida fácil siempre gana cuando en el corazón solo hay negatividad, melancolía, tristeza, frustración, dolor, impotencia, rabia, soledad, ira, y demás emociones que nublan el cielo.

La vida suele ser injusta, aún más cuando piensas que tu vida es un error; y cuando todo apunta a que tu estancia en este mundo no ha sido grata y posiblemente no mejore.

 

Ponte en su lugar

La casa esta vacía, las piedras pesan y había voces susurrando que todo el dolor puede terminar en un segundo. Esas voces llevan tu voz, por eso siempre son tan familiares y convincentes con sus argumentos.

Parece que todo está claro, hay muchas ventajas en la decisión que se ha tomado. Después de ella posiblemente se enojen contigo, pero ¿qué es un rato comparado con el resto de tu vida, una vida llena de odio y lamentaciones hacia tu persona? Nada, no es nada.

Las voces siguen apoyándote, parece que ellas son las únicas que te comprenden, pues solo tú te comprendes.

Del cuarto de dónde se ha decido determinadamente resolver todo, caminas a la sala, ahí hay una navaja retráctil. Siempre te gusto sentir el filo acariciándolo en las puntas de sus dedos. Tomaste la navaja, la abriste y como era normal, pasaste el filo de la misma por tus huellas dactilares; con la punta, siguiendo con la caricia, paso de estas por la palma de la mano hasta llegar a la muñeca.

Por la complexión delgada sabes donde están las venas; incluso sabes que en tu religión, hacer esto llevaría su alma directamente al infierno. Pero cuando se vive en él ¿Cuál es la diferencia?.

En perpendicular a las venas, haciendo una pequeña presión que marcaba la piel sin abrirla, aquella determinación se veía bloqueada. Las voces seguían incitando, pero entre ellas solo una resaltaba; tenía el mismo tono de voz, pero “brillaba” entre las demás con una tranquilidad tan normal.

Aquella voz detuvo el tiempo.

 

Batallas Internas

—¿Así de fácil? ¿En dónde está la diversión?.

La mirada estaba perdida en la navaja que aun ejercía presión en su muñeca. Un movimiento rápido y se supone que todo acabaría. Pero ahora hay dudas.

—¿Así que nadie te quiere?.

Era su misma voz, sobresaliendo entre las demás que insistían por la salida rápida.

—¿Qué dirán tus enemigos?: ¿Tan fácil fue acabar con esa mente débil?. Bueno ¿Que se podía esperar de una persona tan patética?. Al final no parecía tan inteligente. Rendirse a mitad del camino fue lo mejor que pudo haber hecho. Ahora somos los mejores…

No hay ninguna ofensa que le duela tanto como cuando le golpean al ego.

—Adelante, termina con lo que estás haciendo. Es obvio has visto todos las opciones y has sabido juzgar cada una como para saber que, cortarse las venas es la mejor opción para vencer a sus enemigos.— La presión del filo contra piel era más fuerte, pero no por seguir con el plan inicial, sino por una mezcla de emociones, de coraje hacia uno mismo y por contradecir a esa voz.

Dicen que callar bocas es un arte; a esta persona le encanta ver a sus “enemigos” tragarse sus propias palabras.

—Vaya!, hasta para eso eres cobarde. Eres tan miserable que ni terminar con tu propia vida sabes hacer bien. Solo desliza profundamente. No entiendo porque la gente te ve como competencia, no eres más que una pequeña mente frustrada.
—Ser buena persona no me ha servido; ser mala persona solo me inundara de problemas. Estoy acorralado.— Le contestaba a la voz.
—¿Acorralado?. ¿Si no hay salida en tu callejón, aplicas la autodestrucción?. Dime ¿Quién más muere contigo?. ¿Tus “enemigos”?. Digo, si bien no ganas, tampoco ellos… pero no están, tú mueres y ellos ganan.

El filo deja de presionar, la navaja se aleja de la muñeca, la mirada se mantiene en el filo, las decenas de voces siguen brindando alivio rápido si se sigue con el plan, pero ahora ya no suenan tan convincentes como hace 1min.

—Me dan envidia aquellos guerreros que mueren en el campo de batalla; luchando por lo que creen correcto hasta dar la última gota de sangre. Tú das lástima, porque hasta tu última gota de sangre solo manchara un piso que el día de mañana estará de nuevo limpio; mientras que la de aquellos guerreros nutrirá un suelo, del cual brotaran árboles, plantas y flores, que alimentaran a seres vivos en un ciclo interminable, transcendiendo de una manera tan hermosamente simple.
—No les daré el gusto de verme en el suelo, de verme vencido. Si me quieren fuera del camino que les cueste. — Decía mientras corrían lagrimas en sus ojos.

 

¿El Fin de la Guerra?

No le dieron consuelo, no le dieron apoyo, no le dieron un discurso de palabras bonitas, no le dieron motivos para verse en un mundo sin su persona, no le dijeron que todo el mundo le extrañaría, no le dijeron que la vida es hermosa. Le dieron en su ego, le dijeron que había gente que bailaría sobre su cuerpo ya vencido.

—No les daré ese gusto tan fácil. Si he de morir que sea como aquellos guerreros. Puedo demostrar coraje, seguiré por encima de los demás y no solo en conocimiento, también en talento, emprendimiento y en muchas cosas. No pisare a nadie, pero si están en contra mía, su ego morirá al tragarse sus palabras. Soy más que ellos, soy mejor, y aunque no fuese así, siempre tratare de serlo. Quiero verles morir de vergüenza, de humillación.

El tiempo siguió corriendo, se levantó del suelo, contrajo la navaja y la dejo en la mesa de donde la tomo. Regreso al cuarto donde el principio del supuesto fin comenzó. Paso un rato hasta que llego su madre del mandado.

 

—Ya llegue! Que has estado haciendo.
—Nada, solo escuchando música en la cama.
—Ven! Te traje una golosina.
—Yeah!!! Ahí Voy!

 

La vida sigue.

…Como si nada hubiera pasado. Podría decirles porque les comparto esto, pero creo que el mensaje es muy claro.

No todos somos iguales, no todos tenemos el mismo núcleo o el mismo centro desde donde gira toda nuestra forma de ser; aunque nuestras metas, gustos, debilidades, habilidades y demás características puedan ser las mismas, iguales o afines.

Si estas en una situación similar; hacer las preguntas correctas brindan buenos resultados. Lo mismo si vez a alguien en una situación similar. Hacerle las preguntas correctas le dará la oportunidad de seguir conviviendo y compartiendo camino contigo.

Publicado por Helena

Escribía para mí hasta que me di cuenta que me lees, ahora escribo para ambos, porque hay algo que nos une en esta hermosa e irónica vida.