¿Por qué te marchaste?

Fecha: 14/10/2021

Autor: Helena

Categorias: Destacado, Vida

¿Por qué te marchaste?

Aun no comprendo cómo es que deje que pasara ¿Cómo es que el destino nos alcanzó? Posiblemente fue porque, jamás dejaste de pensar en tu verdadero amor, aquella persona que antes de mí, te acompaño días y noches, hasta que él partió.

Me duele pensar que yo nunca llegue a llenar ese hueco que él dejo en tu corazón.

Aquel día salí a trabajar como cualquier otro, sin imaginar que, al regresar a casa, ya no te encontraría. Me abandonaste.

No te llevaste equipaje, muebles, ni siquiera dejaste una carta de despedida. Te fuiste sin nada y aun así dejaste la casa vacía. Aunque decir nada es por mencionar lo material, porque realmente te llevaste mis sueños y una parte de mi vida.

Debí de haberme dado cuenta. Ahora parece obvio, tu mirada había cambiado, estaba más distanciada ¿Por qué no me dijiste que pasaba? ¿Por qué demonios no te pregunte que pasaba? Aceptar que fue mi culpa no me dará la oportunidad de hablarlo contigo para solucionarlo, no ahora que no estás aquí ¿Aquí? ¿A dónde fuiste?

Correría tras de ti si hasta alcanzarte, pero parece que solo esperabas que me marchara para emprender tu viaje. ¿Dónde te busco? Acaso ¿Fuiste a buscarlo a él? Acaso ¿Ya te veías con él y planearon los dos juntos el abandonarme de la nada?

Llore varias noches después de tu partida. No comprendía y tal vez no quería entender el porque te fuiste sin decir nada. No quería aceptar que nuestro tiempo juntos había terminado.

Quiero buscar consuelo en el saber de qué, algunas cosas tienen que pasar para que podamos avanzar y ser felices, así no sea juntos. Entiendo que cuando los problemas se acumulan llega un momento en donde, simplemente tenemos que soltar.

Jamás regresaste y estoy consiente en que jamás lo harás. Tengo las posibilidades en mis manos para reencontrarme contigo, pero desisto. Nuestra distancia puede ser necesaria, al menos por ahora, al menos hasta que de manera involuntaria, nuestros caminos se crucen.

Hasta entonces, como todos los días después de tu partida, sufriré por tu ausencia.

Extraño tus abrazos, tus besos, las caricias, incluso extraño las acciones que de ti me molestaban. Extraño todo de ti. Confieso que, a pesar de tus errores, jamás te odie, jamás me enoje contigo, incluso aun cuando me abandonaste.

Sería injusto pensar en no amarte, o tratar de olvidarte, después de todas esas noches en vela que pasaste para cuidarme. Cumpliste muchos de mis caprichos. Estoy seguro de que me amaste y me entregaste lo mejor que había en tu corazón, hasta el último momento.

Entonces ¿Por qué decidiste dejarme?

Recuerdo la última vez que nos vimos a los ojos. Fuimos quienes somos realmente el uno frente al otro, sin máscaras. El no saber tus planes posiblemente nos ahorró tiempo de sufrimiento innecesario queriendo reparar algo imposible de componer. En parte agradezco el que no me viste llorando y rogando para que no te marcharas, hubiera sido patético.

También agradezco que las últimas palabras que te dije fueran un “nos vemos…”, porque tengo la esperanza de verte de nuevo y continuar donde lo dejamos.

Trate de no fallar, de decir todo lo que sentía y expresarlo en el momento en que lo sentía. Si te quería abrazar te abrazaba, si te quería besar te besaba, si algo me gustaba o no, encontraba el modo de hacértelo saber. Trate de hacerte saber todos los días que de verdad te amaba.

Entonces ¿Por qué decidiste dejarme?

Después de algún tiempo, aprendí a vivir con tu ausencia. Después de algún tiempo, entendí que puedo ser feliz sin tu presencia. Comprendí que si no puedo decir que te amé si no te deseo felicidad sin importar en donde estes, por ello espero que estes con él, con el amor de tu vida, espero que estes feliz. Algo me dice que también esperas lo mismo de mí, felicidad total en cualquier lugar sin importar la compañía.

Aunque suene extraño, sigo esperando que algún día regreses a mi lado. La vida solo tiene un camino de ida, así que jamás regresaras y es un hecho, que, al terminar mi camino, sea yo quien regrese contigo. Me gustaría saber que me extrañas, porque es un hecho, que aun acompañado, yo te extraño.

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Notas:

Cuando mi abuela murió, mi abuelo llevaba alrededor de 5 años de haber fallecido. Ella decía que en sueños mi abuelo le pedía dejarnos e ir con él, para que no estuviera solo. Por lo visto, termino aceptando su petición.

Mi abuela enfermo de varias cosas, pero yo creo que el tiro de gracia lo dio la depresión por la ausencia de mi abuelo. Con ello, todas sus enfermedades empeoraron y terminaron con su vida.

Aun la recuerdo… Y aun la amo!

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P.D.

Ama a tu familia, incondicionalmente… Para que no te arrepientas de nada cuando alguien ya no este.

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