¿Alguna vez has sentido un momento como si fuese realmente el último de tu vida?. No hablo de momentos teóricos, sino de momentos literales. Esta es mi experiencia en un terremoto de México.

***

Ya había acabado con mis pendientes en el blog, incluso había acabo con mis ratos de ocio. Era tarde, ya pasaban de las 23hrs y solo quedaba dormir para comenzar a “cargar pila” para el día siguiente.

Estaba acostada en la cama, justo en ese momento donde estas y no dormido. En ese momento donde estas consiente de tu entorno pero no puedes reaccionar a él porque, prácticamente estas a punto de quedarte cien por cien dormido. Justo en ese momento:

La cama comenzó a sacudirse, poco a poco comenzó a notarse lo obvio: es un temblor.

Regrese a la conciencia total. Me levante y me quede sentada a la orilla de la cama, dividida en dos opciones: Salir al patio o quedarme (pues siempre son pasajeros). Mientras mi mente se convencía de la segunda opción, algo estaba mal, el temblor ya había durado mucho.

No es que un temblor dure minutos ni mucho menos horas. Pero cuando ocurre, tu instinto sabe cuántas milésimas de segundo han pasado, tu ser esta consiente de que si bien un temblor dura apenas 1 o 2 segundos. El sentir que ya han pasado más de 5 segundos es indicador de que algo no va bien.

Decidí salir al patio que me brinda esta gran azotea donde vivo. Hice una parada debajo del marco de la puerta para voltear a todos lados y buscar a mis gatos, aquellos que solo esperaban mi reacción para actuar. Al verme desesperada  y rosando la histeria, salieron corriendo a la casa del vecino, como si de verdad estuvieran más seguros ahí.

Ya habían pasado más de 10 segundos y cada segundo que pasaba, el temblor se sentía más fuerte. Llego un momento donde pareciese que se detendría, pero solo fue para tomar impulso.

En un movimiento tectónico con fuerza, golpeo sin piedad la tierra, haciéndola sacudirse de manera inesperada.

Mi corazón latía muy rápido, el miedo intentaba paralizar mis pies, mi mente en blanco se comenzaba a llenar de desesperación, de impotencia, mientras el temblor de un momento a otro paso a ser terremoto, uno que seguía creciendo en fuerza y de manera constante.

Podía escuchar como las cosas dentro de la casa se caían, incluso se escuchaban cosas cayendo en las casas de los vecinos. Los gritos de la gente junto al crujir de las paredes acompañaban el rugir de la tierra. (Si! nunca había escuchado a la tierra rugir mientras se movía, es como si estuvieras encima de un león enfurecido, lleno de ira).

Reaccione a tiempo y abandone mi marco de puerta. Al vivir en segunda planta mi preocupación era que el piso se abriera debajo mío. Incluso llegue a pensar que la tierra se abriría y se tragaría casas completas.

Corrí al borde de las escaleras que daban a la calle, pero me detuve a contemplar el horizonte que me proporciona el estar en segunda planta. Podía ver todas las casas a lo lejos tambalearse como gelatina. De repente todas las luces de la ciudad se empezaron a apagar por secciones hasta dejar todo en penumbra.

Trataba de estar alerta, trataba de no perderme y pensar rápido.

Las aves comenzaron a levantarse en vuelo en grandes parvadas. Parecían sombras que salían de la tierra entonando un canto desesperado. Jamás perdí la fe, pero entre en resignación cuando una de esas sombras paso sobre de mí. La observe y desee poder volar para no estar sobre la tierra cuando esta se abriese. Regrese mi mirada a la oscuridad del horizonte, a esa oscuridad que se ilumina con las explosiones de transformadores de luz y con las enormes “chispas” que provocaban los cables del alumbrado público al chocar entre sí.

Al ver una escena tan de película del fin del mundo, me lo creí, creí que era el fin de los tiempos. Ya habían pasado más 40 segundos y el terremoto no perdía fuerza. No podría ser nada más, era el fin de los tiempos, era el fin de mi vida.

Con resignación acepte la realidad, con calma y gratitud por haber vivido, espere a que esto terminara de una manera u otra. Quería llorar pero mi ego me lo impidió, solo podía sentir tristeza y melancolía.

Siempre he creído en Dios, en una fuerza suprema que gobierna el “todo”. De mi mente y mi boca querían salir un ¿Porque? Dirigido a él, pero era obvia la respuesta a esta pregunta. Inconscientemente le solté un susurro: Por favor!. Era tanto lo que sentía que pedía por mi familia, por mis amigos, por cada una de las personas que me tendieron su mano de manera desinteresada y aún más cuando realmente lo necesite. Era tanto lo que sentía que incluso pedía por mí, por un perdón supremo, por una muerte tranquila.

Y se detuvo…

El volumen del crujir de la tierra y las paredes bajaba. El movimiento seguía constante pero iba perdiendo fuerza, el terremoto había acabado. Pero mi nerviosismo no, mi miedo seguía y mis ganas de entrar en histeria también.

No había tiempo de perderse ahora que esto había terminado. Sin pensarlo regrese dentro de la casa, busque mi teléfono y marque a mi madre, a toda mi familia. Todos ellos viven en diferentes estados de la república mexicana y un terremoto de esta magnitud no pudo haberse conformado con Chiapas. Para mi alivio todos estaban bien, en mi caso, solo fue un horrible susto.

Sin embargo no todos corrieron con mi suerte. Entrar a las redes sociales, saber que un terremoto de 8.2 grados Richter nos golpeo, ver que no todos sobrevivieron a él, que no todos pudieron regresar a resguardarse a una edificación estable, ver que no todos vivieron esta pesadilla igual te deja mucho por lo cual reflexionar, mucho que valorar… Mucho por lo cual temer.

 

La noticias

El pasado jueves 7 de septiembre del 2017, México vivió el segundo terremoto mas devastador en su historia. También fue el más intenso en casi 100 años a la fecha. Fue un terremoto de 8.2 grados Richter que surgió a 133Km de las costas de Chiapas y que logro sentirse a cientos de kilómetros a su alrededor. Afectando a varios estados de México e incluso a naciones vecinas como Guatemala. Dejando a decenas de personas afectadas, dejando a personas sin vida.

Justamente al terminar de redactar este post, ocurre otro terremoto en México, esta vez el 19 de septiembre del 2017. Con un epicentro entre los estados de Morelos y Puebla. Con una fuerza de 7.1 grados Richter, afectando también a varios estados de la república alrededor del epicentro. Dejando a cientos de personas afectadas y decenas de personas sin vida. Dos grandes y terribles terremotos en menos de 15 días. Este último, justo a 32 años del terremoto de 8.1 grados el cual devasto a la capital de México el 19 de Septiembre de 1985. Una fecha que ha dejado cicatriz en la nación.

 

He escuchado a lo lejos el réquiem de mi muerte. El verdugo no puede ser uno más justo que madre naturaleza. Conozco el miedo que hoy día viven muchas personas que han vivido estas situaciones: No poder dormir en las noches con el miedo que esto se repita.

Mis oraciones, mis mejores deseos y la mejor de las buenas vibras hoy están, no tan solo con los míos, sino también con toda la gente que ha pasado y sufrido la furia de la naturaleza. Recuerden que hay poderes mas fuertes sobre nosotros que tienen decisión suprema sobre nuestras vidas. De nosotros depende calmar la ira que ejercen nuestras acciones y de preferencia, no desatar tal furia.

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Publicado por Helena

Escribía para mí hasta que me di cuenta que me lees, ahora escribo para ambos, porque hay algo que nos une en esta hermosa e irónica vida.
  • Carmen Suárez

    Madre mía, no puedo imaginar lo terrible que tuvieron que sentirse todos los que vivieron ese terremoto… Yo vi los videos que publicaban en facebook y sentía impotencia al ver tantos edificios destruidos, tantas personas en la calle, tantos heridos y fallecidos… Me alegra que no te haya pasado nada a ti ni a tus mascotas.

    Besos

    • Mis condenados gatos… Afortunadamente salieron ilesos. Ver los vídeos me llena de los mismos sentimientos que voz, aun mas saber que muchos pekes desaparecieron entre las ruinas. Son muchas historias que te dejan con un nudo en la garganta.
      Gracias por visitarme… Os mando una brazo y muy buena vibra! 😀

  • Valerian

    Madre mía, mientras leída sentía como si a mi me estuviera pasando todo ello. No me imagino lo feo que debió haber sido. ¡Toda la fuerza del mundo para México! 😇

    • Muchas… pero muchas gracias Valerian… Aun hay mucha gente en la calle a causa de que perdieron su casa por este acontecimiento… Afortunadamente hay mucha gente que no se ha olvidado de ellos.
      Os mando un enorme abrazo y muy buena vibra!

  • Laura Montalvo Merenciano

    Qué bonita forma de contar algo tan terrible, nos has metido de lleno en cómo pasó todo, en cómo lo sentísteis. Me alegra saber qué estás bien, que lo has podido contar, porque como bien dices, un terremoto de 8,2 dejó mucha desolación alrededor

    • Muchas gracias Laura 😀 Hubo un dato que sonó mucho después de lo ocurrido, la mala calidad de los edificios construidos (aun siendo nuevos) tuvo mucho que ver con el gran numero de perdidas, tanto humanas como materiales. Gracias a Dios donde estoy los edificios no son muy altos y por lo general las construcciones son muy decentes.
      Un abrazo enorme!!! 😀

  • ŞคŘค

    Ufff piel de gallina me ha gustado mucho que hayas compartido algo así con todos nosotros tuvo que ser horrible tener que vivir algo tan triste me alegro que solo quedara en eso en un susto besos

    • Doy gracias a Dios por que solo quedara en eso: un susto u.u
      Gracias por tu visita 😀 Un abrazo enorme!!!

  • Laura Alonso

    Hola guapa! Qué mal rato debiste de pasar, y cómo te entiendo cuando dices que buscaste a tus gatitos nada más levantarte… Nunca he vivido una situación así, pero envío mis mejores deseos a todos los que lo habéis sufrido en mayor o menor medida.
    Mucho ánimo a todos

    • Muchas gracias Laura… Gracias por pasarte por estos lares!!! Os mando un abrazo y muy buena vibra!

  • Terrible. No tengo palabras para describir lo que me has hecho sentir.
    Ser capaz de abrir tu corazón para sacar tanta cantidad de sensaciones y sentimientos.
    No sé realmente como se debe sentir, ante tal catástrofe, pero me hago una idea leyéndote.
    Gracias por compartirlo y mucha suerte.

    • Gracias a vos por visitarme… Os mando un enorme abrazo y muy buena vibra!

  • ydrgrc

    Hola Helena, creeme que te entiendo perfectamente. Yo también pasé por lo mismo, en mis vacaciones a Ecuador el 16 de abril del año pasado. Hubo un terremoto de 7,8 en escala de Ritcher, con múltiples réplicas, mucho susto, sin luz eléctrica, ni agua, con el miedo de que vuelva a temblar más la amenaza de Tsunami. Cuando pasó todo y se restableció la electricidad en algunas zonas, entonces pudimos ver las primeras imágenes de la tragedia, desolación, lo que parecía niebla, no era más que una capa espesa e inmensa de polvo de los edificios y casas caídas. Recuerdo que salí de casa de mis padres descalza, caminando entre cristales rotos y artefactos caídos en el suelo, porque el movimiento no paraba y el crujir de la tierra era terrible, y sales a la calle como estés en ese momento, ni siquiera lo piensas. Creeme que ese día fué muy raro, el aire, las aves revoloteaban como locas, los perros ahuyaban. Mientras te leía me veía a mi pasando por lo mismo. Luego el conteo de las victimas, imágenes durísimas, ese día muchas personas conocidas fallecieron. Por eso siento cada una de tus palabras y espero que se estén recuperando poco a poco de esta tragedia. Un fuerte abrazo. Yadi García.

    • Recuerdo bien las imágenes en las noticias sobre ello… Fue tan terrible que llena de impotencia saber que todo lo se perdió. Estoy contigo… es un gusto enorme saber que para vos fue un susto tremendo ello. Espero que ningún ser querido tuyo haya sido afectado grave o padecido en ese 16 de abril del 2016.
      Os mando un abrazo muy fuerte… Mis mejores deseos para voz este 2018 :3

  • Sheila Sanchez

    Hola! Ay chica, se me paran los pelos de sólo pensar en vivir una experiencia como esa. El miedo, la impotencia, la incertidumbre que debes haber sentido. He visto las noticias por televisión, pero por supuesto que no es lo mismo que vivirlo en carne propia. Solo podemos darle gracias a Dios por haber sobrevivido. Gracias por compatir y feliz año nuevo. Un abrazo!

    • Así es, gracias a Dios seguimos un día mas… Te agradezco mucho os hayas pasado por estos lares… Os mando un fuerte abrazo y muy buena vibra!

  • Laura Protolongo

    Hola! Uf, qué fuerte. Gracias por compartirlo. No he estado en una situación así, aunque en mi zona los volcanes nos están dando sustos ultimamente, y ya con eso se me ha cortado la respiración.
    Todo esto hace pensar en cuántas cosas que damos por importantes, son una pavada total.
    Te deseo lo mejor del mundo a vos y a tu gente, que pueda superarse (lo material al menos, las pérdidas humanas son irrecuperables).

    • Ya lo has dicho, catástrofes naturales de grandes dimensiones nos hacen ver que algunas cosas son nada. Espero y con los volcanes que tenéis no os den ningún preocupación grande… Os mando mis mejores vibras para vos. Un abrazo enorme Laura!

  • Mavi Trapos

    madre mia Helena! Qué miedo! nunca he vivido nada similar, en España no pasan de momento cosas así pero al leerte, se me ha puesto la piel de gallina y se me han humedecido los ojos! Miedo, mucho, mucho miedo la verdad! Por un lado, alegre saber que estás bien al igual que tu familiar pero por otro lado, menuda impotencia, menuda tristeza que quede tan lejos de nuestras manos y sobretodo MENUDO MIEDO!!! un besazo enorme y ánimo

    • La impotencia… no hay peor sentimiento que pude experimentar con esta catástrofe, incluso al ver las noticias y ver como varios pekes perdieron la vida… Se siente un nudo en la garganta tremendo.
      Un abrazo enorme y muy buena vibra!

  • Hola guapa
    Uff, sin duda debió de ser uno de los momentos más peliagudos de tu vida. Yo nunca he vivido nada así y rezo a Dios para que no tenga que pasar por eso nunca.
    Entiendo tu sensación de sentir la muerte tan cercana porque sin duda vivir un temblor como el de México me dejaría helada y muy asustada
    Me alegro de que tanto tu como tus gatos estéis bien
    Un besazo

    • Gracias Arien… de hecho hubo mucha gente que del miedo se paralizo y no pudo salir cuando se derrumbaba su edificio. El miedo es muy peligroso en estas situaciones u.u
      Gracias por visitarme. Os mando un fuerte abrazo!

  • Tiene que ser un momento muy angustioso hasta que pasa todo porque no sabes que va a pasar y temes por tu vida. Nunca he pasado por algo así, pero no me gustaría. Aquí en España pocas veces creo que ha habido terremotos, o los que ha habido apenas se han notado y no han tenido consecuencias. Besos

    • Aquí son muy comunes los temblores y las personas ya estamos acostumbradas, pero ese, de aquel día, si estuvo muy pero muy feo. 🙁
      Gracias por visitarme :3 Besos

  • MiriamMorillaMacias

    No puedo ni imaginar lo que sentisteis… que miedo… solo leerte se me ponen los pelitos de punta. Mucho animo y mucha fuerza en la recuperación ♥
    Besos desde JustForRealGirls

    • Muchas gracias Miriam… y aun mas por tu visita… Os mando un fuerte abrazo!!! :3

  • Rosa Torres Vadell

    La verdad es que nunca he vivido una experencia así y no puedo ni imaginar como lo pudisteis sentir. Espero que podáis superar todo esto muy pronto y mucho animo. me ha llegado el post al corazón.

    • Muchas gracias Rosa… Y gracias por vuestra visita :3
      Os mando un fuerte abrazo y muy buena vibra!

  • No he vivido un terremoto que derrumbe mi ciudad, pero si he sentido ese sacudón fuerte que te hace pensar que llego el final, la sensación es realmente horrible, no podía dormir porque allí estaban las réplicas recordandome cuán frágil me encuentro en este tipo de situaciones.

    • Es horrible… y el no poder dormir peor… u.u Que feo que sepas de este sufrir… u.u
      un abrazo enorme! y muy buena vibra!

  • Ana Meyling

    Holaaaaaaaaa!
    Pufff yo nunca he experimentado esto, pero la verdad es que la gente que lo hace, que vive una experiencia así, es valiente. Yo no sé lo que haría… Mucha fuerza y animo.
    Un besito, nos leemos^^

    • Eso! Nunca sabemos como vamos a reaccionar, ese día hasta los mas valientes tuvieron miedo y quedaron paralizados; incluso los ateos rezaban a Dios por que nada malo pasara. Incluso yo tenia un plan de contingencia para esos casos, pero solo me quede contemplando el horizonte. Nunca sabemos como vamos a reaccionar, solo espero siempre reaccionemos de la manera mas favorable para los nosotros y los nuestros.
      Gracias por pasarte por estos lares, saludos y muy buena vibra!

  • Vanesa G Arias

    Hola hermosa, me he emocionado sobremanera al leer este post, no sé si puedo llegar a imaginarme por lo que pasasteis (lo dudo) pero desde luego nos lo has transmitido a la perfección y sinceramente es uno de los mejores escritos que he leído acerca del tema. Espero que con estos dos terremotos la cosa pare por un tiempo, al menos que os de tiempo para recuperaros. Un abrazo y feliz año,

    • Tal vez siempre han estado ahí, pero desde ese día, todos los días hay temblores (al menos todos los días reportan por lo menos uno, en el peor de los caso hasta 3), desde los mas pequeños de 2º hasta un poco mas “perceptibles” de 5º. La población esta ya un poco mas acostumbrada a estos temblores, sin embargo, el miedo sigue…
      Gracias por visitarme… os mando un abrazo y muy buena vibra!

  • Paula Alittlepieceofme

    Nunca he sentido un terremoto bajo mis pies. En España hay algunas zonas sísmicas pero no estaba allí cuando se han movido, y además ni de lejos alcanzaron fuerza 7 u 8. Admiro lo bien que lo has descrito todo, serena a la vez que transmitiendo la angustia que sentiste, saludos!

    • Muchas gracias por visitarme… Espero jamas pases por una catástrofe horrible… Un abrazo y muy buena vibra!

  • Raquel Blanco Marti

    Solo de imaginarlo me entra un susto terrible, yo jamas he sentido la fuerza de la tierra bajo mis pies, vivo en una zona de poca actividad sísmica, afortunadamente, pero un grado 8 es mucho, si vi algunas imágenes que me impactaron, así que puedo hacerme una idea de o que sentiste, pero aunque lo lea de ti misma, creo que no puedo llegar a sentir el miedo que debisteis pasar. Espero que todo vaya bien.

    • Me alegra saber que muy poco probable que llegues a toparte con un susto como este… Muchas gracias por visitarme… :3
      Os mando un abrazo enorme! 😀